El
pasado sábado, 21 de mayo de 2005, tuvo lugar en la
Bodega Müller-Ambrosse, de Pedro Romero el acto
de entrega de los Premios a la Conservación del
Patrimonio, que por segundo año consecutivo
otorga la asociación cultural sanluqueña Aula
Gerión.
La
presentación del acto corrió a cargo de Eloy
Pérez de Tudela, Vicepresidente del Aula Gerión,
quien aludió al lamentable estado en que se
encuentra el Patrimonio Histórico y Natural
sanluqueño. A continuación, Letizia Arbeteta
Mira, licenciada en Derecho, doctora en Historia
del Arte y directora de la Fundación Lázaro
Galdiano de Madrid, pronunció una conferencia
sobre las condiciones en que se encuentra el
Patrimonio urbano de la ciudad, centrándose en
la historia y actualidad de la Casa Arizón,
edificio declarado Bien de Interés Cultural que
se halla en total y alarmante estado de abandono
desde hace quince años.
Con posterioridad se procedió a la entrega de
los Premios a la Conservación del Patrimonio
2005 otorgados por el Aula Gerión. Los premios,
que este año fueron cuatro, no presentaban
ningún tipo de orden preferente y se
caracterizan también en esta edición, como en
la del pasado año, por su variedad en cuanto a
usos y tipologías de edificación. En primer
lugar, recogió el Premio a Jovino Galán, de la
empresa Construcciones Nervión, por la
rehabilitación de la casa de la calle Bolsa, nº
26. Según el Aula Gerión, esta obra de
rehabilitación se ha destacado fundamentalmente
por el respeto mantenido hacia la estructura
original de la antigua casa rehabilitada para
pisos y apartamentos, conservándose la fachada,
crujía delantera con zaguán, escalera y patio
con sus correspondientes galerías perimetrales.
En realidad, resulta todo un ejemplo de cómo
deberían hacerse las rehabilitaciones de este
tipo en el centro histórico de Sanlúcar.
Luego
se hizo entrega del Premio
a Marisa Hidalgo y Francisco López, propietarios
de la casa situada entre el Carril de los
Ángeles y el Callejón de la Comedia denominada
popularmente como “Casa Rosa”, cuya
residencia unifamilar constituye un hito de gran
significación en el paisaje urbano de Sanlúcar.
La restauración de esta casa se ha caracterizado
por conseguir un espléndido equilibrio entre
tradición y modernidad, conjugándose la
conservación historicista del exterior con la
modernidad concebida en su interior. En esta
finca es necesario destacar la rehabilitación y
ampliación del jardín, cuyas obras ofrecen una
ejemplar lección de diseño de jardín en
terrazas, que va salvando la barranca
sanluqueña, además del enriquecimiento de
juegos de agua y numerosas especies con que se ha
dotado, tanto de plantas autóctonas como
exóticas de otros países.
A continuación,
recogió la distinción Esther Galera en nombre
del Hotel “Posada de Palacio”. Para el Aula Gerión, los últimos propietarios de esta
empresa no solamente han sabido conservar la
Posada que llegó a sus manos, la cual ya se
había constituido en una excelente muestra de de
rehabilitación de una antigua casa barroca del
siglo XVII, sino que además han ampliado la
empresa, agregándoles las fincas aledañas,
constituidas por otra casa igualmente del siglo
XVII, manteniendo toda su estructura original,
además de los restos de pintura mural aparecidos
en su fachada; así como más recientemente la
agregación al Hotel de una clásica bodeguita
del siglo XIX, destinada a su uso como
restaurante, y cuyo inmueble se hallaba abocado a
la desaparición. Todo ello en pleno corazón del
Barrio Alto.

Finalmente, se hizo entrega del
Premio a Pedro Romero Candau, en representación
de Bodegas Pedro Romero. Esta empresa bodeguera
se ha distinguido por saber conservar en perfecto
estado, durante más de un siglo y medio, el
excelente conjunto bodeguero que posee entre las
calles Bolsa y Trasbolsa, precisamente en el
centro urbano de Sanlúcar, donde se críado
desde su nacimiento la “buena” manzanilla.
Pero además, esta empresa continua acrecentando
y enriqueciendo su Patrimonio Industrial con la
reciente adquisición de la bodega Müller-Ambrosse,
cuyo edificio presenta un gran interés
histórico por pertenecer algunas de sus naves al
siglo XVIII.
Este inmueble estaba destinado con
anterioridad a su compra por Bodegas Pedro Romero
a una segura demolición puesto que no se hallaba
protegida en el PGOU de Sanlúcar. El acto
finalizó con la degustación de una copa de
manzanilla por parte del más de centenar de
asistentes.
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