En estos momentos en los que
los temas de Defensa del Patrimonio Arquitectónico están
despertando tanto interés, me ha parecido oportuno recuperar el
siguiente artículo que apareció publicado en "Diario de Cádiz"
en Junio de 1995. La Historia, por desgracia, se repite a sí
misma, en los mismos lugares, aunque cambien las personas y los
tiempos aparentemente evolucionen.
EL DERRIBO DEL HOSTAL DEL MARQUÉS.
Ningún grupo municipal (PCE, PSOE, PSA y UCD) se opuso a su
demolición, en 1981.

Ahora que
nuevamente, como si del Guadiana se tratase, vuelve a aparecer
la polémica sobre las cosas que perdimos, destruimos, u
olvidamos y de lo que unos echan la culpa a otros, metiéndolo
todo en un mismo paquete funerario, es mi deseo, aclarar más o
menos definitivamente la espinosa cuestión del derribo del
llamado popularmente Hostal del Marqués, o más propiamente
"Hotel Bellamar" (para otros, Hotel "Batista"). Quizás en un
futuro no muy lejano, nos propongamos aclarar también otras
lamentabilísimas pérdidas que sufrió nuestra ciudad, por si
sirviera para algo.
Hay que comenzar diciendo que todo lo que voy a exponer sobre
este asunto está perfectamente documentado en los propios fondos
históricos de la ciudad, ya que en su cuidado Archivo Municipal,
se conserva, perfectamente viva, la reciente historia de la
ciudad.
El Hostal "Bellamar" se derribó en entre 1981 y 1982, y sus
escombros descansan en el llamado Camino de la Vía del
ferrocarril a Bonanza. Muy probablemente en uno de esos rellenos
con escombros a los que tanto estamos acostumbrados los
sanluqueños, sobre el que después se edificaría algún buen
chalet o conjunto de viviendas. Su demolición, según consta por
presupuesto de "José Romero Sánchez, Empresa Constructora", que
fue aprobado en la Comisión Municipal Permanente (lo que hoy se
llama Comisión de gobierno) de 27 de Octubre de 1981, costó al
erario municipal la nada despreciable cifra de QUINIENTAS
SESENTA MIL PESETAS(560.000). Se afirmaba además en el acuerdo
de dicha sesión que "la única oferta presentada" fue la de
Romero Sánchez, cuando curiosamente se acompaña en el mismo
expediente otra oferta, presentada por "Transportes Antonio
Gálvez", diez mil pesetas más barata, es decir, 550.000 pesetas.
(¿...?)
La Unidad Técnica Municipal correspondiente había redactado el
"proyecto de demolición" de este magnífico edificio de
arquitectura modernista-regionalista junto con otra demolición
que se aprobó por aquel entonces también: la del edificio del
antiguo Cabildillo, en la Plaza de la Paz. Afortunadamente, hoy
día, y por el interés de su propietario, este edificio fue
comprado (era de propiedad municipal) y restaurado para vivienda
privada con un gran acierto para su entorno arquitectónico. Algo
que no hizo, desde luego, algunos años antes, en 1976, el
constructor Manuel Cuevas (hoy día en el PP) que había dado un
genial "pelotazo" urbanístico en dicha Plaza Alta, al derribar
un conjunto de casas antiguas justo enfrente del antiguo Pósito,
para hacer un promoción de pisos, que desfiguraron para siempre
la bellísima configuración simétrica de esta emblemática,
hermosa y antiquísima plaza. Apuntar como dato final a ese
respecto que, el derribo del Cabildillo costó, según presupuesto
presentado y aprobado (en este caso sí se decidió por el más
barato y se tuvieron en cuenta los dos presentados) por
"Construcciones Martín", la cantidad de 122.003 pesetas. Sí se
especifica en el acuerdo municipal correspondiente que la
adjudicación se hace a dicha empresa, "por ser la oferta más
ventajosa económicamente".
Pero volvamos al Hostal del Marqués, que ha sido nuevamente
utilizado como arma arrojadiza en la reciente campaña electoral
por unos para atacar a otros, quienes según los unos fueron los
culpables de que se derribara tan hermoso edificio. Y aquí viene
precisamente lo bueno del asunto; porque para eso estamos
nosotros, para recordar y no olvidar; para que el engaño y la
estafa, al amparo de la mentira histórica, no se convierta en
argumento.
Todo comenzó en la sesión celebrada por la Comisión Informativa
de Urbanismo y Obras en 26 de Septiembre de 1981. Recordemos que
entonces gobernaba el municipio sanluqueño la llamada "coalición
de izquierdas", es decir, un equipo político producto de los
famosos pactos de la izquierda tras las elecciones municipales
de 1979, en los que pactaron PSOE, PCE y PSA, contra la UCD de
Suárez, que entonces era "la derecha". Pues bien, como digo, en
esa Comisión que presidía el Alcalde de entonces, José Luis
Medina (PCE) y que integraban también, y por el mismo partido
los Sres. Verdún Batista y Avilés Sánchez; por el PSA, el Sr.
García Raposo (hoy en el PSOE); por el PSOE, el Sr. Parro
Albarrán (aún hoy presente en las listas electorales del mismo
partido); y el Sr. Jiménez González, por la UCD. La Comisión se
reunía para un único asunto en el orden del día: "Conocimiento y
aprobación del proyecto de demolición del
Hotel Bellamar”. Pues
bien, agárrense. El Dictamen de la Comisión, tras conocer el
proyecto redactado, fue el de que se ACUERDA POR UNANIMIDAD
dictaminar favorablemente la aprobación de dicho proyecto. Este
acta está firmada por el Presidente y certificada por el Sr.
Secretario actuante, Magín García Díaz.
El proceso de destrucción continuará implacable e imparablemente
en la Comisión Municipal Permanente (lo que hoy se llama
Comisión de Gobierno) celebrada en 29 de Septiembre del mismo
año de 1981, en la que en el asunto urgente b) se decide que
“visto el dictamen de la Comisión informativa, se acuerda la
aprobación de dicho proyecto, abriéndose un plazo que terminaría
el 10 de Octubre, para la presentación de ofertas económicas
para realizar el destrozo. La única postura a destacar, aunque
tampoco es para elogiársela, fue la del Sr. García Garrido (D.
Luis M.) "que vota la abstención". O sea, que tampoco votó en
contra. NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE, SE OPUSO A LA DESTRUCCIÓN
DEL HOSTAL DEL MARQUÉS.
En la sesión del 23 de Octubre, como ya hemos relatado, se
siguió el dudoso trámite de apertura de plicas y adjudicación,
en presencia de los señores Medina, Verdún, Jiménez, García
Raposo y García Garrido. La única objeción que los señores de la
Comisión pusieron al asunto fue que INSISTIENDOSE POR LOS
MIEMBROS DE ESTA COMISIÓN, EN QUE AL SER UN INMUEBLE MUNICIPAL,
LOS MATERIALES DEL DERRIBO DE CALIDAD Y APROVECHAMIENTO, SEAN
DEBIDAMENTE DEPOSITADOS EN EL ALMACÉN MUNICIPAL. La Comisión
Municipal Permanente de 27 de Octubre, en su despacho de
urgencia e) adjudica el derribo, como hemos dicho a "José Romero
Sánchez", confirmando así lo acordado por la Comisión
informativa.
FINAL DE ESTA TRISTE HISTORIA:
La Delegación Provincial del Ministerio de Cultura en Cádiz,
tarde y mal, como siempre, en su expediente abierto 198/81
comunica al Ayuntamiento de Sanlúcar, a nombre de su Alcalde, en
24 de Febrero de 1982 que: “En relación con el derribo del Hotel
"Batista", en la Avda. Infantes de Orleans, de esa ciudad,
REALIZADO por ese Excmo. Ayuntamiento, la Comisión Provincial de
Patrimonio Histórico Artístico, en su reunión del día 16 de los
corrientes, acordó dar traslado a V.S. del escrito del Iltmo.
Sr. Director General de Bellas Artes, de fecha de 11 de Enero,
secundando su contenido.
Dicho escrito dice:
“En relación con el asunto de referencia, los Servicios Técnicos
de esta Dirección General, informan como sigue:
Esta Inspección Técnica informa que está fuera de sus
competencias el permitir o evitar este derribo, al estar el
referido edificio situado fuera del Conjunto
Histórico-Artístico, no sin lamentar la pérdida de un estupendo
edificio modernista, que, sin carácter de Monumento
Histórico-Artístico, posee los suficientes valores
arquitectónicos para que su preservación estuviera articulada
por el Excmo. Ayuntamiento”.
Llegó tarde, evidentemente, el razonabilísimo argumento de la
Dirección General de Bellas Artes. También llegaron tarde los
que acusan ahora sin ton ni son a los demás por lo que entre
todos destruyeron. Que no nos califiquen después de agoreros si
lamentamos nosotros, anticipándonos a los acontecimientos, la
más que previsible destrucción y derribo de esa Sanlúcar que
todos amamos, que aún tenemos y que no quisiéramos perder. Y que
aún hoy día se sigue planeando asesinar, con premeditación y
alevosía, en la Institución Municipal y fuera de ella. Aunque
siempre nos quedará el consuelo de lamentarnos cuando ya no
tenga remedio. Y de echarnos la culpa mutuamente, cuando nos
interese, abusando de nuestra colectiva falta de conocimiento y
memoria. Espero y deseo que alguien saque una buena conclusión
de todo ello.
Sanlúcar de Barrameda, Junio de 1995.
Nota del autor:
Hay que decir, para los más jóvenes, que el lugar que ocupaba
este imponente edificio lo ocupa hoy el mal llamado "Teatro
Municipal", vulgar remedo de lo que fue en su día el Gran Cinema
que también perdimos en la Calzada, algunos años después.
* Salvador Daza
Palacios es Doctor en Historia y Profesor Superior de Música.
http://clerigoshomicidas.blogspot.com/2009/10/el-derribo-del-hostal-del-marques.html
