Ante la reciente noticia de que la
Consejería de Cultura ha blindado numerosos cascos bodegueros en
El Puerto de Santa María, el Aula Gerión ha solicitado a la
Delegación Provincial de Cult
ura
que actúe del mismo modo en Sanlúcar, debido a las grandes
amenazas que se ciernen sobre el interesante conjunto bodeguero
de esta ciudad, el cual ya ha sido gravemente mermado en estos
últimos años, a veces incluso saltándose la legislación vigente.
Las bodegas de El Puerto destacan por
su concentración urbana en la zona del Campo de Guía, por su
gran interés histórico, así como por su unidad estilística y
morfológica, datándose en su mayoría en el siglo XIX. En
Sanlúcar, por su parte, los valores de esta arquitectura
bodeguera residen en su gran contraste arquitectónico y en un
amplio arco cronológico, pues se existen bodegas fechables entre
los siglos XVI al XX. Además, las bodegas sanluqueñas revisten
una importancia excepcional al estar enclavadas dentro del casco
histórico, bien formando complejos edificatorios, bien
apareciendo individualizadas e insertas entre el antiguo caserío
tanto del Barrio Alto como del Barrio Bajo.

Aún se conservan los complejos
bodegueros de Barbadillo, Pedro Romero, Hidalgo, Barón, La
Cigarrera y Argüeso, si bien este último está a punto de
romperse. Entre las históricas bodegas que salpican el casco
histórico y que aún mantienen su uso vinícola cabe destacar,
entre otras muchas, las situadas en calle Carmen Viejo (antigua
casa de Ledesma); las de Sánchez Ayala en calles Plata y Banda
Playa; la actual de Yuste en calle Luis de Eguilaz; la de
Portales en Avenida San Francisco; o La Guita en calle
Misericordia de Hijos de Rainera Pérez Marín, cuya firma se
acaba de vender.
El Aula Gerión demanda que se
protejan las bodegas que todavía se conservan en el casco
histórico, del mismo modo que se ha hecho en El Puerto, sin
esperar a que se apruebe la revisión del nuevo PGOU, pues para
esas fechas es muy probable que ya no quede casi ninguna. Gerión
considera que la adopción de esta medida urgente es necesaria
para que no se produzca la desaparición y distorsión de esa
imagen urbana bodeguera tan intrínseca de Sanlúcar y tan
fundamental para comprender la evolución histórica de la ciudad.
Esta protección conjunta de los inmuebles bodegueros impediría
demoliciones como las ya
ejecutadas
de la bodega Reina Victoria (Avda. de la Constitución esquina
Alcoba); las de Medina (Banda Playa esquina Pescadería), la de
Santa Ana (calle Bolsa), las situadas en las calles Carnicería,
Banda Playa, Santiago, Carril de San Diego, etc., etc. Además,
esta disposición preventiva salvaguardaría las próximas
destrucciones anunciadas de otras interesantes bodegas, como las
localizadas en calle Trillo, el conjunto Argüeso, la antigua de
Manjón en el callejón de San Miguel, la de Cruz del Pasaje, etc.
Ante
la insensibilidad y desprecio que vienen mostrando los sucesivos
políticos, gerentes y técnicos de la Gerencia de Urbanismo por
este importante Patrimonio Etnográfico sanluqueño, el Aula
Gerión apela a la Consejería de Cultura para que disponga la
protección global o genérica de la arquitectura industrial
bodeguera. Así, como último recurso, esta fórmula salvaría al
menos algunos restos de esa genuina identidad vinícola que ha
caracterizado a Sanlúcar durante siglos.

