
Situada
en la calle Bretones, haciendo esquina con la
callejuela del Truco, se encuentra la casa de la
Columna. Es precisamente por este elemento alzado en
su ángulo que la identificamos.
En el
catálogo del PGOU se la considera con nivel de
protección parcial (C-163), necesitada de una
rehabilitación. Se destaca asimismo el balcón y el
remate de la columna de la esquina. Y se enumeran,
como elementos a conservar, las fachadas, cubiertas
y posición de los forjados pertenecientes a la
crujía de la fachada.
Considera preceptivo la recomposición de los huecos
de planta baja de acuerdo con el esquema compositivo
de la fachada original. Resulta suave la protección
legal de esta casa, pues los “elementos destacados”
-que son identificativos- deberían considerarse
“preceptivos”.
Al
balcón con sus jabalcones y su moldura mixtilínea,
los dibujos escondidos bajo la cal, propios de la
arquitectura dieciochesca, y al peculiar guardapolvo
curvo, habría que añadir el tratamiento formal de la
esquina.
Un
pilar a la altura del primer piso sostiene una
columna no exenta que asciende por un arquitrabe
hasta un macetón.

El
canto de la casa tradicional ha sido tratado siempre
con esmero, amén de las aspiraciones de los
comerciantes o artesanos para colocar sus
establecimientos. Podemos encontrar pilastrones y en
cada cara de su ángulo -de altura hasta el
principal-, coronados de sección de pirámide o un
refuerzo de piedra; la columna de mármol a nivel del
zócalo, mas o menos, abrazada con aros de hierro a
la pared; chaflanes convexos, hornacinas, juego de
columnas por cada piso de la casa, etc.
Esta
casa que glosamos se asienta además sobre dos ejes:
calle Bretones y la callejuela de Madre de Dios,
abierta en ángulo recto por la calle del Truco,
mezcla de casas y bodegas que merecen otro capítulo
mas, lo mismo que la historia de sus moradores.
Sobre todo ahora que acecha el peligro constructivo
sobre ella, máxime cuando ha cambiado la titularidad
de la propiedad.