El Mercado de Abastos de
Sanlúcar de Barrameda fue edificado en 1744, ampliándose
en 1882 y reformándose parte de su interior en 1939.
Este histórico edificio está considerado como uno de los
pocos mercados tradicionales que aún existen en la
provincia de Cádiz.
Se trata de uno de los Mercados de
Abastos más antiguos de España, del que se conserva la
estructura original, cuya tipología resulta modélica
para comprender la evolución arquitectónica que ha
experimentado ese tipo de edificios públicos a lo largo
de la historia.
Además de sus valores
constructivos y cumplir con su esencial función
comercial, el Mercado de Sanlúcar presenta importantes
valores históricos y antropológicos, que no se deben
perder con la prevista demolición del inmueble y
levantamiento de un nuevo edificio que alterará
gravemente el entorno urbano.
El Mercado posee también
un gran valor simbólico para todos los sanluqueños y
foráneos, por ser un importante centro de sociabilidad
ciudadana, un lugar de referencia comarcal y una seña de
identidad de la ciudad de Sanlúcar.
El Mercado es uno de los
edificios más significativos y emblemáticos de la
arquitectura civil de Sanlúcar, que está necesitado de
una urgente modernización interior para mejorar sus
servicios.
En pleno centro histórico
y monumental, de origen medieval, el Mercado está
afectado por la declaración del Conjunto Histórico del
centro urbano de Sanlúcar (1973), así como por la
declaración del Entorno protegido del Monumento Las
Covachas (2005), quedando también inserto en el entorno
del Palacio Ducal de Medina Sidonia (B.I.C.). Al
hallarse en este entorno protegido, cualquier
intervención que se vaya a realizar en el Mercado debe
ser muy respetuosa con el edificio preexistente y
necesita de la previa autorización de la Consejería de
Cultura.
El nuevo edificio
racionalista, proyectado para sustituir al actual
Mercado, se eleva en tres pisos de altura más terraza
superior y se configura como un vulgar centro comercial
propio de las periferias urbanas. Ni siquiera alcanza la
originalidad de las vanguardias imperantes en nuestro
siglo.
La intrusión de este nuevo
volumen constructivo alterará gravemente el equilibrio
que hoy domina un ámbito urbano de máxima protección.
Esta nueva edificación: