La Casa de Maternidad, situada en la
calle Almonte esquina a la Escalerilla de los Perros, ofrece
al exterior una espléndida torre mirador de silla en la
crujía trasera, más apreciables por la Cuesta de Ganado. Se
ha apuntado que acaso fuera parte de la antigua Torre de la
Plata, situada en el ángulo de lienzo de muralla, al filo de
la barranca que mira al mar, pues está adosada a un almenado
en el nivel de la azotea de la casa.
Cuenta con una superficie de suelo de
797 metros cuadrados, y construida de 1.780 metros
cuadrados, catalogada por el PGOU como de protección global
(B-86). Al día de hoy cerrada y en mal estado causado en
parte por su abandono y cuyo futuro posible es sobrecogedor,
en cuanto a conservación del Patrimonio Histórico.
Que Fray Angélico en su beatitud nos
guarde de Yo El arquitecto iluminado y egocéntrico
moderno que donde interviene deja “su huella”, haciendo daño
a la vista y creando una innecesaria inquietud emocional.
Creo que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad y
un mínimo de decencia se siente vulnerable, inseguro y con
una gran desazón cuando contempla obras como las que nos han
obsequiado últimamente estos grandes sacerdotes de la
albañilería y las chapuzas que incluyen en su hacer grandes
lienzos de hormigón que nos recuerdan al muro entre Israel y
Palestina; contenedores dentro los castillos y cubos que
parecen una estación de metro y puertas y ventanas de la
película “Matriz” (Míguez del Olmo, Hispania Nostra, 86:
“La defensa de los castillos hoy día”).
Resalta por su largura la gran
balconada sobre tres huecos del bajo -dos cierros y
portada-, que además hace ángulo con la escalerilla de los
Perros, con barandilla y tirantes de hierro forjado. El
cierro central debió ser la primitiva portada, pues coincide
con el eje central de la puerta del balcón, siendo por tanto
el acceso al patio en codo. La portada principal, flanqueada
por pilastras y moldura mixtilínea, se corona con el blasón
del apellido Mergelina, cuyos cuarteles están invertidos, si
se compara con el mismo escudo situado en las casas de la
calle Caballero – en obras-o en San Agustín.

La fachada que da al jardín presenta
en la línea de azotea: el mirador, un pretil almenado y un
pretil corrido. En el piso principal, se suceden un balcón,
y cinco huecos cegados y separados por cinco pilares sobre
altos pedestales, que formaban una amplia galería
arquitrabada y probablemente con barandilla. La misma
composición aparece en el piso bajo: una portada y una
galería con danza de cinco arcos sobre columnas y
barandillas. Ambas plantas quedan separadas por una acusada
cincha. Las dos logias-belvederes se cegaron, dejando unas
ventanas, para convertirse en habitaciones de la casa de
Maternidad.
Hay noticia en 1516 de los barrancos
de Alonso de Palma entre las calles Almonte y Chorrillo. Y
en 1638 se le concede un pedazo de solar frente a la
escalerilla de los Perros o de San Roque a Diego de Aldana.
El historiador Velázquez Gastelu dice que “este jardín duró
hasta el año de 1742, que reedificando estas casas D. Pablo
Cruzado de Mendoza, lo deshizo para labrar en su lugar patio
bajo y bodega”. Al referirse a la fuente o pilar del
Chorrillo afirma “porque por aquellos años [1563] está ya
frente de la boca que da entrada a la Huerta Grande, al pie
del antiguo muro que está hoy confundido en las casas que
labraron los hermanos Cruzados, antes que hubiese ermita de
San Roque”.
Cruzado de Mendoza era un cargador a
Indias, cuya familia consistía en 1752 en su mujer “y un
niño que está criando por charidad, Doña María de los
Cameros y Monroy, deuda, tres sirvientas y un sirviente;
utiliza en el tráfico de la Amé
rica
6.000 reales de vellón”.
La casa -según el Catastro de
Ensenada, 1758- poseía alto y bajo, 36 varas de frente y
42 de fondo, confrontaba con casa suyas y por otro lado
hacía esquina con la Cuesta de S. Roque. Contenía la casa
dos bodegas de 1920 arrobas, dos graneros de 200 fanegas,
otra bodega de 920 arrobas y otro granero de 500 fanegas. También pertenecía a
Cruzado una casa solar al pie de la cuesta de S. Roque y
Chorrillo. Este cargador ingresaba al año cerca de 6000
reales y tenía cinco
sirvientes y está enterrado en la capilla bautismal de la
Iglesia de la O. Su hijo Narciso desempeño el cargo de
Regidor Perpetuo en 1742.
Saltando un siglo, volvemos a tener
noticias de esta casa en 1856 que es amirallada por Diego
Mergelina Gómez de Barreda. La casa pasa a su hermana
Joaquina, recibiéndola como parte de la herencia de su madre
Eduardo Gómez de Barreda y Gutiérrez de Henestrosa –mujer de
Joaquín Mergelina Selva, primero de su saga en Sanlúcar-.
Tras la muerte de su marido Juan Heras Fdez. de Valdespino ,
heredan la finca completa sus nietos los Heras Pico y sus
tres hijas Eduarda –de Esquivel-, Luisa -Condesa de Ballobar-
y Joaquina -la primera Marquesa de Blegua-. Su marido fue
Rafael Rodríguez de Arias y Villavicencio (1820-1892), I
Marqués de Blegua, siendo contralmirante general de la
escuadra del Mediterráneo, alcanzó el Ministerio de Marina
una vez con Zavala y tres veces con Sagasta; y
posteriormente fue Senador.
De la casa se desgaja la bodega en
C/ Ganado esquina a la escalerilla de los Perros que por
sucesivas compras adquirieron Francisco Gª. de Velasco y sus
herederos. Medía 350.76 metros cuadrados y en 1914 se
describe. “…con granero en piso superior de la misma con
techumbre de teja y entrada por puerta de el ángulo de las
dos calles, un patio y dos colgadizos a los extremos de
este, así como un pasadizo que ocupa todo el fondo del patio
y dos colgadizos…”. Actualmente deshecha y convertida en
bloque de pisos.
A los Heras, compra la Infanta
Beatriz de Sajonia el edificio en 1941 para Casa de
Maternidad y Dispensario de San Ildefonso, que durante un
cuarto de siglo gestiona y mantiene con generosidad y
entrega personal. Con anterioridad, contribuyó al
establecimiento en Sanlúcar de la asociación conocida como
“La Gota de leche”, que en 1927 socorría a centenares de
familias necesitadas “no sólo con la leche de las magníficas
vacas con que cuenta la institución, sino también con
auxilios metálicos, ropas y efectos”.
Cuando muere la Infanta en 1966, hereda la finca su marido
el Infante D. Alfonso de Orleáns-Borbón que la donará con
muebles incluidos en 1970 a la Cruz Roja, “sin condiciones
especiales”. En 2006, la Cruz Roja a través de la
Delegación de Cádiz con los permisos del Presidente nacional
vende la casa, desapareciendo así el patrimonio sanluqueño
de esta institución.
Seguimiento
En 2006 la antigua Casa de Maternidad fue comprada a la
Cruz Roja por la empresa "Grupo Nueva Canalejas" por un
precio de 700.000 euros para realizar viviendas. Sin
embargo, en 2009, el Ayuntamiento de Sanlúcar ha
previsto en sus presupuestos una partida por igual
cantidad, es decir, 700.000 euros, para comprar la Casa
de Maternidad y destinarla a "Casa de Cultura".
Mientras tanto, la casa ha estado abandonada, quedando
abierta en múltiples ocasiones al vandalismo.
Recientemente han robado el espléndido portón que
cerraba la puerta de la calle, habiéndose tapiado el
hueco al parecer por la Gerencia de Urbanismo.

►
En octubre de 2009 aparece una noticia en la que se
afirma que el Ayuntamiento pedirá un préstamo para comprar
este inmueble. En Información Sanlúcar:
http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=86581&i=19&f=0
►
El Ayuntamiento compra la Casa
de Maternidad, por el mismo precio que le costó a la empresa
inmobiliaria hace unos años (en Sanlúcar Digital,
25/02/10):
http://www.sanlucardigital.es/index.php?option=com_content&task=view&id=5638&Itemid=1
►
Discusión en el Foro de Aula Gerión
Actualizado
25/02/2010
